Rommel Selva
viernes, 17 de julio de 2026
Cruzando al otro lado
viernes, 9 de mayo de 2025
Monstruo intempestivo
Para mí eres intempestiva: regresas inesperadamente, como tormenta que irrumpe en un día cálido y hermoso. Inesperada, pareciera que en cualquier día sin aviso te apareces, me dejas con algunos planes a medio hacer; ya no puedo seguir, me dejas inmóvil, sin poder hacer nada…sin querer, más bien. La voluntad ya no es suficiente, no importa que todo se derrumbe, simplemente la vida es imposible. En ocasiones puedo sumergirme y darme cuenta de que, más bien, eres predecible, pero yo insensato, que no hago caso de tus señales, que por aferrarme al momento de poder tal vez ignoro un poco, al momento de estar un poco mejor, tal vez un poco más feliz o tal vez un poco más tranquilo.
Me envuelves sin que yo pueda hacer nada, sin que pueda huir, haces nada a mi voluntad, que por más que sea fuerte, me arrastras junto a ella hacia tu corriente, y con el pasar de los días, menos puedo hacer. He encontrado paliativos para ignorarte: pequeñas piedrecillas que la ciencia ha descubierto. Tomo una y la tormenta desaparece; puedo seguir con mis planes. Pero qué va, te aferras como sanguijuela a mi ser y no me dejas, mientras más te ignoro, más grande te vuelves, y cuanto más te ignoro, por tomar las piedrecitas que la ciencia ha inventado y que a escondidas del curandero y sin su autorización he tomado, más fuerte es el trancazo de tu peso cayendo sobre mí, dejándome, según yo, invalidado.
Pero siempre hay más con el pasar del tiempo, y es que siempre menguas y la vida continúa, con mi voluntad fortalecida y mis esperanzas renovadas. La luz que me ilumina, es la esperanza de la lucita de mi vida, que me espera y que yo espero, mi lucita… NAC.
No eres nada, monstruo intempestivo, sé que te vas pronto, sé que volverás y no me dejarás del todo, pero ahora tengo como enfrentarte, sé que me levantaré cada vez que vengas.